Sobre mí
Venezolana, andina, inmigrante en Perú. Médica de profesión, doula y guardiana de parto por vocación. Esta es mi historia y la filosofía que sostiene cada consulta, programa y taller.
Mi historia
Desde el vientre de mi mamá directo a las manos de mi tía. En un hospital, sí, pero en una cama, sin intervención médica ni fármacos estimuladores. Solo mi mamá, su profunda confianza en su hermana —mi tía, enfermera de las de antes y partera por naturaleza— y su cuerpo maduro y fértil, que ya conocía el camino con cinco partos naturales. Así comenzó mi aventura de vida.
Soy Lu: venezolana, andina, médica de profesión, inmigrante, doula y guardiana de parto, coach en formación... y mucho más. Pero sobre todo, soy alguien que ama ayudar, acompañar, explicar, ordenar, escuchar, planificar, analizar, observar, compartir y aprender.
Durante mi residencia en Ginecología y Obstetricia, uno de mis mentores repetía algo en cada guardia de emergencia obstétrica: "ciencia, conciencia y paciencia". En ese momento resonó conmigo, aunque no sabía cuánto iba a marcar mi camino. Con los años entendí que esas tres palabras serían la base de toda mi práctica profesional.
Hoy me dedico a acompañar los procesos femeninos relacionados con la salud y el bienestar integral, desde el respeto y la empatía, con sensibilidad y criterio. Porque creo profundamente en la conexión con el cuerpo y en la confianza en los procesos naturales de la vida — apoyada, siempre, en la evidencia científica.
Formación
Mi formación combina la rigurosidad de la medicina con herramientas de acompañamiento que la carrera tradicional no enseña. Esa combinación es, justamente, lo que distingue mi forma de trabajar.
Filosofía de trabajo
La ciencia no lo es todo sin humanidad. La medicina no debe tratar solo síntomas, sino personas — y cada cuerpo, cada mente y cada circunstancia son diferentes.
"El cuidado de la salud va más allá de la técnica. La medicina no trata solo de curar, sino de acompañar con respeto y confianza en la sabiduría del cuerpo."
Por eso mi trabajo respeta los procesos naturales, personaliza la ciencia a cada paciente y pone la empatía y el criterio en el centro de cada consulta — porque eso es lo que construye confianza real.
En contexto
Mi trabajo no vive solo en el consultorio. También facilito talleres presenciales y virtuales donde varias mujeres aprenden juntas sobre su ciclo, su cuerpo y su salud — y acompaño partos donde la ciencia y la contención emocional conviven sin contradicción.
Sea en una consulta individual, en un taller grupal o en la sala de parto, mi forma de acompañar es la misma: con evidencia, sin juicios y con toda la conciencia que cada momento merece.